25/03/2025 16:06:41
Los polifosfatos son compuestos esenciales para proteger tus instalaciones de calefacción y fontanería, especialmente cuando se trata del agua que circula por las tuberías. Estos productos actúan como barrera frente a la corrosión y la formación de cal, dos de los grandes enemigos de cualquier sistema de calefacción o fontanería. Esto contribuye a alargar la vida útil de tus equipos y a mejorar la eficiencia energética de tu instalación.
¿Qué son los polifosfatos?
Los polifosfatos son compuestos químicos que se utilizan para tratar el agua. Su acción consiste en crear una película protectora dentro de las tuberías, la cual impide que la cal se adhiera a las superficies y, al mismo tiempo, evita que el agua corroe la estructura de las instalaciones.
¿Qué ventajas ofrecen los polifosfatos?
1. Protección contra la corrosión: Los polifosfatos ayudan a prevenir los daños causados por la corrosión, una de las principales causas de fallos en las instalaciones de calefacción y fontanería.
2. Prevención de la formación de cal: Su acción también evita la acumulación de cal, que puede obstruir las tuberías y afectar el rendimiento de los equipos de calefacción.
3. Mejora de la eficiencia energética: Al evitar la formación de cal, se mejora la circulación del agua y, por lo tanto, el rendimiento de los equipos de calefacción.
4. Protección a largo plazo: Los polifosfatos ayudan a garantizar que tus instalaciones mantengan un rendimiento óptimo a largo plazo, ahorrándote posibles costos de reparación o reemplazo de componentes.
Una solución ideal para el tratamiento del agua en sistemas de calefacción y fontanería es el uso de un dispositivo de dosificación proporcional de polifosfatos y silicatos. Este sistema crea una protección eficaz contra la cal y la corrosión, garantizando así una mayor durabilidad de las instalaciones.
Con un diseño compacto, una alta capacidad de flujo y apto para ratios elevadas (hasta 172 l/min), se adapta perfectamente a cualquier sistema de fontanería, ya sea en instalaciones de calefacción, bombas de calor o electrodomésticos como lavadoras y lavavajillas. Gracias al efecto venturi y a su capacidad de autorecarga, estos dispositivos proporcionan una protección continua y duradera.
Las nuevas versiones, con un cristal extragrande, facilitan la recarga sin necesidad de desmontar toda la unidad para sustituir los cristales de polifosfato. Esto permite mantener la protección de las instalaciones con un mínimo esfuerzo.
Instalar un sistema de protección con polifosfatos es una decisión inteligente para garantizar un rendimiento óptimo de los equipos y evitar gastos inesperados en reparaciones.